¿Cómo saber si tu hijo es víctima del estrés escolar?

El estrés es la reacción del cuerpo a condiciones que perturban el equilibrio emocional dando como respuesta el nerviosismo o la tensión en una persona.

Los niños empiezan a sentir el estrés desde muy temprana edad y ellos son más vulnerables que los adultos, ya que aún no han aprendido a lidiar con ciertas situaciones que ponen a uno bajo estrés.

La actitud hacia la escuela es una de las causas principales de estrés infantil, es ahí donde los niños pasan una gran parte de su día y un lugar externo al hogar, es por ello que ahí experimentan algunos de sus mayores retos, éxitos, miedos fracasos y momentos vergonzosos.

 

El nivel de estrés de un niño está influido por la presión, expectativas y exigencias de la familia y los maestros, ya que el querer complacerlos los vuelve extremadamente perfeccionistas y autocríticos.

Es de suma importancia que como padres brindemos toda la atención al estado emocional de nuestros hijos y los apoyemos en todo momento para enfrentar los retos escolares.

 

¿Cuáles podrían ser los síntomas de que tu hijo es víctima del estrés escolar?

Pueden ser irritabilidad, angustia, tristeza, falta de apetito, sarpullido o alergias, dolor de cabeza constante, palpitaciones rápidas, estreñimiento, dificultad de adaptación en cambios de rutina.

 

En seguida te daremos algunos tips para poder manejar el estrés escolar:

  1. Pon atención a los cambios de comportamiento de tu hijo y fíjate que no reflejen estrés o ansiedad.
  2. Trata de identificar el origen de su comportamiento ya sea con presiones innecesarias de aprendizaje, actividades extracurriculares, tareas excesivas o baja autoestima.
  3. Si el niño está siendo demasiado presionado en la escuela, habla con su maestra o directora con el objetivo de saber que ocurre en el día a día de tu hijo.
  4. Pon en práctica tareas de organización con tu hijo y establezcan un horario fijo permitiéndole espacios de descanso entre tareas.
  5. Mantén una comunicación abierta con él, escúchalo y no lo regañes, ayuda a que tome iniciativa al resolver problemas que lo estén poniendo bajo estrés.
  6. Motívalo y siempre trata de mantener una actitud entusiasta y alegre respecto a la escuela y actividades extracurriculares, de esta forma no lo sentirá como una carga.
  7. Si tu hijo tiene algún malestar físico, llévalo al pediatra pero si resulta ser estrés lo mejor podría ser acudir al psicólogo.